El día 5 de abril de 2024, a las 12:00, tendrá lugar en el Aula Magna Pascual Rivas de la Facultad de Ciencias la conferencia La edad de plata de la Ciencia Española que será impartida por Francisco A. González Redondo (Universidad Complutense, AEAC) comisario de la exposición La visita del mito. Albert Einstein en España, 1923 que será inaugurada a continuación y a la que se realizará una visita guiada.

Esta actividad, organizada por la Academia, el decanato de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada y la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Granada, forma parte de la celebración de los 50 años de los estudios de Física en la Universidad de Granada.





Francisco González Redondo, María del Carmen Carrión Pérez, Decana de la Facultad de Ciencias y los académicos Roque Hidalgo Álvarez y Eduardo Battaner López.







Asistentes a la conferencia.







Inauguración de la exposición.







La exposición estará abierta durante los meses de abril y mayo de 2024 en la Facultad de Ciencias. Se mostrará material original de los trabajos del genial físico nunca expuestos en Granada.





Albert Einstein visitó España en la primavera de 1923, se cumplen ahora 101 años. Su fama de revolucionario creó cierta preocupación en los ambientes más conservadores de la sociedad. Sus declaraciones a un popular diario fueron tranquilizadoras al decir que "no soy revolucionario, ni siquiera en el terreno científico, puesto que quiero conservar cuanto se pueda y pretendo eliminar tan solo lo que obstaculiza el progreso de la ciencia".





Sus conferencias en Barcelona, Madrid y Zaragoza sobre la Teoría de la Relatividad levantaron una expectación extraordinaria, en un público que no sabía nada de la teoría, pero veía en Einstein a un mito capaz de imaginar lo imposible. Su visita se produjo en un momento de esplendor que se ha dado en llamar La Edad de Plata de la Ciencia Española y ayudó a que el valor de la ciencia experimentara un incremento espectacular en España. Por fin la luz del conocimiento científico se imponía al oscurantismo y al pensamiento mágico.





Ante el pesimismo de una sociedad analfabeta se abría un horizonte de progreso impulsado por científicos formados en los mejores centros de investigación europeos.